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Venganza.



Apartó bruscamente las cosas de la mesa y volcó sobre ella el contenido del bolso. El tablero se cubrió con un paquete de pañuelos de papel, un estuche de maquillaje, pintalabios, un bolígrafo, una caja de chicles sin azúcar, un bote de crema hidratante, el botecito de laca de uñas y una pequeña llave. La llave.
Llevaba tiempo madurando este plan, pero hasta ese día, no había encontrado la ocasión. Tenía poco tiempo hasta que ella volviera.
Por fin se iba a poder vengar de la lista, la guapa,  la que siempre sacaba buenas notas, la que tenía un novio que agradaba a mamá, la perfecta. Su odiosa hermana había cometido, por fin, un error.

Asiendo la llave como si se tratase de una potente arma, se apresuró a entrar en el dormitorio de su víctima. Sobre el escritorio, se encontraba el pequeño cofre, en el que la hermana guardaba sus mayores secretos. Tal vez alguna foto comprometedora, su diario o una carta de amor. Cualquier cosa le serviría como herramienta para humillarla, y así alcanzar su ansiada venganza.

Cuando abrió el cofre, sólo encontró un pequeño papel con una frase escrita que decía:



"¿De verdad me crees tan tonta?"

Su hermana, que acababa de llegar, ya sonreía, apoyada en el quicio de la puerta.


Querido Jefe.



Querido Jefe:

Desde que entré a formar parte de esta plantilla, he trabajado de forma incesante, sin presentar ninguna queja.

Siempre he seguido sus directrices y mandamientos.
He tratado de cumplir y hacer cumplir todas sus órdenes, intentando realizar mi labor de forma modélica y ejemplar.


Pero sabe usted que, para nosotros, corren tiempos difíciles.
La competencia se ha ído haciendo hueco y, en algunas ocasiones,  incluso nos ha ganado terreno.
Muchas personas sucumben a las tentadoras ofertas de nuestros rivales, asumiendo riesgos, sin importarles las consecuencias.
Eso hace mi labor mucho más complicada.

En esta situación, la ansiedad me puede. Sufro una sobrecarga mental, que frena mi capacidad de trabajo.
Ya sé que, en todos estos años, nunca he descansado ni un sólo día, pero las circunstancias, son ahora diferentes.
Necesito tomarme unas vacaciones.

Incluso los ángeles, necesitamos descansar.
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