No he podido resistirme a la tentación de poner aquí un vídeo que ellos han publicado en su última entrada. Se trata de una coreografía multitudinaria, realizada en una estación de trenes de Bélgica. Los bailarines, sin previo aviso, se van incorporando al montaje, ante la sorpresa de todos los que pasan por allí, que se encuentran con un espectáculo lleno de contagiosa alegría.
Resulta asombroso lo que se puede conseguir, simplemente con una canción y un grupo de personas con ganas de pasarlo bien.
Si no luces una amplia sonrisa viendo estas imágenes, es que no estás vivo.
Muchas gracias a La ventana musical, un blog más que recomendable.