Hoy se cumplen nueve años de aquella boda. Muchas cosas han cambiado desde entonces, pero lo esencial sigue igual. Continuamos nuestro viaje, con dos maravillosos hijos en la maleta y conservando los buenos amigos que entonces nos acompañaron y dejaron que compartiésemos con ellos la gran alegría de aquel acontecimiento.
Crecemos nosotros, crecen nuestros hijos, crecen nuestras vidas. Suma y sigue...